domingo, 29 de julio de 2012

¡ARRIVEDERCI FSSPX!



SIN ÁNIMO DE ESCANDALIZAR


      No me gusta escandalizar a nadie y menos cuando trato cuestiones tales como el Papado o la Fraternidad de San Pío X, gracias a la cual, conocí la Tradición hace ya más de diez años. Quizás, por esa condición de "converso", veo más claramente los males que afligen a la Iglesia Católica, en la que he nacido y deseo morir.


      En mi pobre existencia, he procurado seguir aquella máxima de San Pablo "omnia autem probate, quod bonum est tenete, ab omni specie mala abstinete vos", examinad todo, quedaos con lo bueno y rechazad todo lo malo. Con mayor o menor acierto, consciente de la miseria de mi alma, he intentado promover la Sagrada Tradición Católica aún cuando ese pequeño apostolado -del cual es parte este rinconcito de la red-, ha sido atacado con saña por aquellos que se tildan de "tradicionalistas".


      Si me he atrevido a alzar la voz, es porque así me lo ha exigido mi conciencia, porque no soy amigo de la doblez ni de la "diplomacia" que vende a Nuestro Señor, no ya por treinta monedas de plata, sino a cambio del desconcierto de muchas almas que se sienten "como ovejas sin Pastor"; fieles sencillos, que han llamado a mi puerta para llorar y desahogar su pena, han encontrado en este humilde blog un lugar de descanso y un punto de referencia, ya que este pobre bruto que escribe, no se acobarda a pesar de las incomprensiones..."que ladren los perros, nosotros seguimos cabalgando" (El Quijote).


      No faltarán mentes picarescas que leyéndome, se rían y me desafíen con palabras de la misma obra de Cervantes para recordarme aquello de "no son gigantes, sino molinos"...muy cierto, no son gigantes, porque la Iglesia Católica no es sólo la Fraternidad de San Pío X y mucho menos, el Superior de turno, como tampoco el Concilio Vaticano II es la fuente y origen de la Catolicidad, ni Benedicto XVI el "Papa" que nos lleve de vuelta a la Tradición... lo afirmo, por si no ha quedado claro: ¡no son gigantes!.


OBJETIVO CUMPLIDO: LA FRATERNIDAD DE SAN PIO X YA ESTÁ DIVIDIDA


      Tras meses de tensión, de acuerdos y desacuerdos, de amenazas, castigos múltiples a sacerdotes y fieles (el caso más sonoro ha sido el de los seglares mexicanos que se les han prohibido los sacramentos por acoger al Padre Ernesto Cardozo, contrario al acuerdo Fraternidad - Roma) el Obispo Mons. Bernard Fellay, retrocede -temporalmente- en su intención de llegar a un acuerdo con Roma. Entonces...¿para qué tanto alboroto? ¿Para volver a donde estaban?. Por caridad, ¡que alguien trate la bipolaridad de Fellay!.


      Lo dije y redije hasta la saciedad: no es posible un acuerdo con una Roma que ha perdido la Fe, con una jerarquía ilegítima que se ha vendido al mundo; aquella Roma que denunciaran Obispos valientes como Mons. Lefebvre, Castro Mayer y de alguna manera, los Cardenales Ottaviani y Bacci, así como el Arzobispo Dinh Thuc; esa Roma, hoy día está mas podrida que nunca. 



      Se reafirman, día por día, en "el Concilio", como lo llaman los modernistas, ya que por lo visto -y al menos para ellos- sólo ha existido uno en toda la Historia de la Iglesia; un concilio que fue el principio del fin, como hemos palpado tras cincuenta años de su inicio.


LA MUERTE DE LA FRATERNIDAD DE SAN PÍO X


      Mons. Bernard Fellay lidera una "resistencia" que ya no es tal: la Fraternidad de San Pío X está dividida y muerta, y así ha quedado de manifiesto en estos últimos meses; el proceso de putrefacción será lento pero continuo. No se puede servir a dos señores (Mat. 6, 24) a la Roma Eterna y a la Roma Modernista


      Sólo un gesto heroico, por parte de Mons. Willianson o Mons. Tissier, de crear nuevos seminarios y reorganizar a los sacerdotes y fieles que nada quieren ver con Roma, podría cambiar la dramática situación de la obra de Mons. Marcel Lefebvre. Aunque para ser claro, según pasa el tiempo, veo improbable que suceda el rescate, máxime, teniendo en cuenta que ningún Obispo de la Fraternidad ha plantado cara a Mons. Fellay.


      Ni merece la pena citar al timorato Mons. De Galarreta, amigo de la oficialidad y cómplice mudo de la debacle de la Fraternidad.


      Por eso, en conciencia, no puedo prestar más apoyo a la contradictoria Fraternidad de San Pío X, que a ojos de muchos, ha perdido el norte de su misión...quizás -ante los tristes episodios que hemos presenciado estas últimas semanas- la Fraternidad nunca tuvo clara su posición ante la autodemolición de la Iglesia Católica y claro, de aquellos polvos vienen ahora estos lodos.


       Los seguidores de Mons. Lefebvre quisieron ser católicos, pero sin renunciar a dormir con el enemigo, aceptando la "autoridad" de Montini y de Wojtyla  en el pasado y ahora la de Ratzinger. ¿Para qué mendigar una hedionda aprobación canónica a un "Papa" que ha pisoteado la Sagrada Tradición, como otrora hicieran Pablo VI y Juan Pablo II?.


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2 comentarios:

  1. Si más católicos fuesen de una sola línea sin importar el qué dirán, seguro la Iglesia sería otra, más vale decir la verdad que decir lo que el mundo espera escuchar, porque no se puede servir a dos señores, como por ahí hacen tantos “católicos”. Me adhiero a tus palabras hermano querido, vamos contra corriente, pero por la senda correcta +

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