miércoles, 24 de mayo de 2017

NUESTRA SEÑORA, EL AUXILIO DE LOS CRISTIANOS


     Esta piadosísima advocación de Nuestra Señora se hizo fuerte ante la invasión de los turcos en 1571, cuando el Papa San Pío V la invocó como María Auxilio de los Cristianos, a parte de ser la Capitana de los Príncipes Católicos de Alemania fieles a la Fe Católica frente a las tesis protestantes.

      En el año 1572, el mismo Papa San Pío V, ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las Letanías a Nuestra Señora la advocación "Auxilio de los cristianos, rogad por nosotros", porque en ese año la Virgen Purísima libró prodigiosamente en la Batalla de Lepanto a toda la cristiandad que estaba amenazada de ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados.




      Pero sin duda fue San Juan Bosco, el Santo de María Auxiliadora, con el que esta advocación mariana encontró el mejor paladín para el desarrollo y popularidad. En 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva: María Auxiliadora. 

    Como un profeta, San Juan Bosco vislumbró los males que amenazaban a la Santa Iglesia Católica, pero tenía la tranquilidad de entregar el cuidado de la misma a Nuestra Señora, por eso decía con frecuencia: 

"La Virgen quiere que la honremos
 con el título de Auxiliadora: 
los tiempos que corren son tan aciagos
 que tenemos necesidad 
de que la Virgen nos ayude 
a conservar y a defender la fe cristiana"

sábado, 20 de mayo de 2017

EN MEMORIA DE NUESTROS CAÍDOS

MAÑANA 

21 DE MAYO

ACTO PATRIOTA EN MOYA


LA ASOCIACIÓN
 IN MEMORIAM JUAN IGNACIO,
 INFORMA:

El próximo Domingo 21 de MAYOa las 12:00 horas,
 SE ORGANIZARÁ UN ACTO PATRIÓTICO 
PARA RENDIR HOMENAJE A NUESTROS CAÍDOS 
EN LA CRUZ DE MOYA 
(junto al Cementerio)

¡ESTÁIS TODOS INVITADOS!


¡¡¡ ARRIBA ESPAÑA !!!


*Se hará acto de presencia con camisa azul si se dispone de ella.


PROFECÍA DEL PAPA PÍO XII SOBRE LA APOSTASÍA


     El entonces Cardenal Pacelli (entonces Secretario de Estado de Pío XI) hace una confidencia al Conde Enrico Pietro Galeazzi, que llegará a ser uno de sus más íntimos colaboradores, cuando éste le visita para organizar los detalles de su estancia en América

     «Supongo, querido amigo, que el Comunismo era el más visible entre los instrumentos de subversión usados contra la Iglesia y la tradición de la Divina Revelación. Por tanto, nosotros presenciaremos la invasión de todo lo que es espiritual: la filosofía, la ciencia, el derecho, la enseñanza, las artes, la prensa, la literatura, el teatro y la religión. Estoy preocupado por las confidencias de la Virgen a la pequeña Lucía de Fátima. Esta persistencia de Nuestra Señora ante el peligro que amenaza la Iglesia, es una advertencia divina contra el suicidio que representaría la alteración de la fe, en su liturgia, su teología y su alma. Siento en mi entorno a los innovadores que quieren desmantelar el Sacro Santuario, destruir la llama universal de la Iglesia, rechazar sus ornamentos, ¡hacerla sentir remordimiento de su pasado heroico! 


     Bien, mi querido amigo, estoy convencido que la Iglesia de Pedro tiene que hacerse cargo de su pasado, o ella cavará su propia tumba. Yo libraré esta batalla con la mayor energía tanto en el interior como en el exterior de la Iglesia, aún si un día ellos tengan que servirse de mi persona, de mis actos, de mis escritos, como lo han intentado hasta el día de hoy, para deformar la historia de mi Iglesia. Todas las hereías humanas que alteran la Palabra de Dios para aparecer como una gran luz. 
     Llegará un día en que el mundo civilizado renegará de su Dios, en el que la Iglesia dude como dudó Pedro. Será tentada de creer que el hombre se ha convertido en Dios, que Su Hijo es meramente un símbolo, una filosofía como tantas otras, y en las iglesias, los cristianos buscarán en vano la lámpara roja donde Dios los espera, como la pecadora que gritó ante la tumba vacía: ‘¿Dónde le han puesto?’». 

(“Pie XII devant l’histoire”, por Mons. Georges Roche y Philippe Saint-Germain)


jueves, 18 de mayo de 2017

LA CANONIZACIÓN DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS Y DE LA SANTA FAZ ( II )


SERMÓN PRONUNCIADO POR EL PAPA PÍO XI
con motivo de la Canonización de Santa Teresa de Liseux
el 17 de Mayo de 1925


     Siendo así, no debemos sorprendernos de que esta santa hermana se haya realizado tal como lo ha dicho Cristo: “Quien se haga como este niño será el mayor en el reino de los cielos” (Mateo 18:4). La benevolencia divina la ha enriquecido con el don de una casi singular. Después de haber recibido en gran medida la verdadera doctrina de la fe de la enseñanza del catecismo, la ascesis del libro dorado de la Imitación de Cristo y de los volúmenes místicos de su padre San Juan de la Cruz, también alimentan su mente y su corazón con asiduidad la lectura de las Sagradas Escrituras, el Espíritu de la verdad le comunico y manifestó lo que suele esconder a los “sabios y orgullosos” y revela a “los más pequeños”; de hecho, ella – según el testimonio de nuestro predecesor- estaba dotada de tanta ciencia de las cosas celestiales que puede señalar a otros el camino cierto de la salvación. 




     Y a partir de esto que ofrece una rica participación de la luz y de la divina gracia encendió en Teresa un incendio tan grande de caridad que, portándola continuamente fuera del cuerpo, al final la consumió, tanto que, poco antes de salir de esta vida, ella podía decir con franqueza “No le he dado a Dios otra cosa que amor”. Resulta claro que por esta ardiente caridad, en la joven de Lisieux existía el propósito y el empeño “Trabajar por amor de Jesús, solo para complacerlo, para consolar su santísimo corazón y para promover la salvación eterna de las almas, que Cristo amó para siempre” que ella había comenzado a hacer, y obtiene  al momento de entrar en la patria celestial y se comprende ahora, fácilmente, con aquella mística lluvia de rosas, que por concesión divina, ella había prometido aún en vida y que ya ha derramado sobre la tierra y sigue derramando.

     Por lo tanto, venerables hermanos y amados hijosdeseo firmemente que todos los cristianos  sean dignos de participar en esta  gran efusión de gracias, patrocinada por la Pequeña Teresa;  Pero deseamos mucho más fervientemente  que todos los fieles que la miran con diligencia, se comporten como niños, porque si no son talescomo dice Cristo, serán excluidos del reino de los cielosSi todo descubrieran este camino de la infancia espiritual, todo el mundo verá lo fácil que es conseguir aquella corrección de la sociedad humana que hemos propuesto desde  temprano en nuestro pontificado y especialmente iniciando este Jubileo Máximo.

     Así que hacemos nuestra la oración con la que la nueva  Santa Teresa del Niño Jesús,terminó su preciosa autobiografía"Te rogamos, oh buen Jesúsque resguardes el gran número de las pequeñas almas y elige en la tierra una legión de víctimas, que sean dignos de tu amor”. Que así sea.




miércoles, 17 de mayo de 2017

LA CANONIZACIÓN DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS Y DE LA SANTA FAZ ( I )



SERMÓN PRONUNCIADO POR EL PAPA PÍO XI
con motivo de la Canonización de Santa Teresa de Liseux
el 17 de Mayo de 1925


     Venerables hermanos, amados hijos:

     “Sea bendito Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación” que en medio de las innumerables preocupaciones de nuestro ministerio apostóliconos ha concedido la alegría de inscribir como nuestra primera santa a aquella virgen que en un primer momento, después del inicio nuestro pontificado, elevamos al honor de los beatos. Se trata de aquella que fue como un niño en el espíritu: de aquella infancia que no es posible separarla de la grandeza de su alma pero cuya gloria, de acuerdo con las mismas promesas de Jesucristo, es absolutamente digna de ser consagrada en la Jerusalén celestial como en la Iglesia militante.



     
     De igual manera, agradecemos a Dios porque hoy se nos permite, como Vicario de su Unigénito, de repetir e inculcar en todos ustedes, desde esta Cátedra de la verdad y durante este solemne rito, un recordatorio muy saludable de las enseñanzas del divino Maestro. Después de que los discípulos le interrogaron sobre quién era el mayor en el reino de los cielos, Él, “llamando a un niño lo puso en medio de ellos” y pronuncio aquellas memorables palabras: “En verdad os digo, que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraran en el reino de los cielos”.  (Mateo 18: 2)

     Teresa, la nueva santa, habiendo vivamente absorbido esta doctrina evangélica, la traduce a la práctica de la vida cotidiana; de hecho, con la palabra y con el ejemplo enseñó a las novicias de su monasterio esta vía de la infancia espiritual, y a todos que por medio de sus escritos, escritos que, se han difundido por todo el mundo y que después de leer se siguen leyendo una y otra vez por el máximo beneficio y alegría que dan al alma. De hecho, esta joven que floreció en el claustro del Carmelo, y que agrego a su nombre el del Niño Jesús, volvió sobre si misma su imagen; entonces hay que decir que cualquier persona que venera a Teresa, venera y alaba el divino ejemplo que ella copio en sí.

      Hoy en día, por lo tanto, esperamos que en la mente de los fieles pueda venir el deseo de practicar esta infancia espiritual, que consiste en esto: que todo lo que el niño piensa y hace por naturaleza, nosotros lo hagamos en ejercicio de la virtud. Los niños pequeños no están perturbados por los pecados e cegados por las pasiones y disfrutan de la paz en la posesión de su inocencia (y sin ningún medio de engaño o hipocresía expresan sinceramente sus pensamientos y obras, de forma que se muestran como realmente son), por lo que Teresa mostraba una naturaleza más angélica que humana, y conquisto la simplicidad del niño, según la ley de la verdad y la justicia.


     La Doncella de Lisieux tenía siempre presente en la memoria la invitación y las promesas de su Esposo divino: “Quien sea pequeño (Prov. 9:4), venga a mí. Sera llevado a mi pecho y os acariciare sobre mis rodillas como lo hace una madre, así os consolare” (Is. 64: 12-13), por lo que Teresa es consciente de su debilidad, se encomendó a la divina providencia a fin de que, apoyándose únicamente en su ayuda, podría lograr la perfecta santidad de la vida, incluso cuando experimentaba dificultades, y de una absoluta abdicación, pero gozosa, de su propia voluntad...

(Continuará)



sábado, 13 de mayo de 2017

CIEN AÑOS DEL LLAMADO DE NUESTRA SEÑORA EN FÁTIMA A LA ORACIÓN Y A LA PENITENCIA


     La Santísima Virgen, Nuestra Señora, se le apareció en seis ocasiones a Lucía, Francisco y Jacinta, cerca del pueblo de Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917. En el transcurso de estas apariciones, Nuestra Señora les dijo a los niños que el Cielo le otorgaría la paz al mundo entero si sus peticiones por la oración, la reparación y la consagración eran escuchadas y obedecidas.


     “Si hacen lo que Yo les diga... tendrán paz.”

      Nuestra Señora les explicó a los niños que la guerra es un castigo por el pecado, y les advirtió que Dios castigaría la desobediencia del mundo a Su Voluntad con la guerra, el hambre y la persecución en contra de la Iglesia, del Santo Padre y de los fieles católicos. La Purísima Virgen profetizó que Rusia sería el "instrumento de castigo" elegido por Dios que esparciría los errores del ateísmo y del materialismo alrededor de la tierra, fomentando guerras, aniquilando naciones y persiguiendo a los fieles en todas partes.


  


     “Si no atendieran a mis deseos, Rusia esparcirá sus errores por el mundo promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas.”

     El Mensaje de Nuestra Señora al mundo está contenido en lo que ha venido a llamarse el “Secreto” que Ella le confió a los tres niños videntes en julio de 1917. El Secreto consiste en realidad de tres partes, las dos primera de las cuales ya han sido públicamente reveladas. La primera parte del Secreto fue una terrible visión del infierno “donde van las almas de los pobres pecadores”, y contenía una urgente súplica de Nuestra Señora para llevar a cabo actos de oración y sacrificio para salvar almas.

     La segunda parte del Secreto profetizó específicamente el estallido de la Segunda Guerra Mundial y contenía la solemne petición de la Madre de Dios, de la Consagración de Rusia, como condición para la paz mundial. También predijo el inevitable triunfo de Su Corazón Inmaculado después de la consagración de Rusia y la conversión de “esa pobre nación” a la Fe Católica.

      La última parte del Secreto (a veces llamada "El Tercer Secreto") aún no ha sido dada a conocer realmente, pero fue escrita por Lucía dos Santos, en 1944 y ha estado en posesión de la Santa Sede desde 1957. Fuentes de información sumamente confiables especulan que esta porción del Secreto se refiere a la Apostasía en la Iglesia Católica, que se inició coincidiendo con la muerte de Pío XII y la Auto-Demolición de la Iglesia con el "Concilio Vaticano II".








LA DEVOCIÓN AL PURÍSIMO CORAZÓN DE MARÍA,
 OBJETIVO DE LA VERDADERA PIEDAD


      "...conviene que nuestro espíritu se detenga en la consideración de las últimas perspectivas del mensaje de Fátima. Más allá de la tristeza y de los castigos sumamente probables hacia los cuales caminamos, nos esperan los resplandores sacrales de la aurora del Reino de María: ¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará! Es la perspectiva grandiosa de la victoria universal del corazón regio y materno de la Santísima Virgen. Es una promesa tranquilizante, atrayente y, sobre todo, majestuosa y entusiasta.

     Para evitar el castigo en la escasa medida en que es evitable; para obtener la conversión de los hombres en la modesta medida en que, según la economía común de la gracia, ella es aún alcanzable antes del castigo; para apresurar cuanto sea posible la aurora bendita del Reino de María; y para ayudarnos a caminar en medio de las hecatombes que tan gravemente nos amenazan, ¿qué podemos hacer? Nuestra Señora nos lo indica: enfervorizarnos en la devoción a Ella, en la oración y en la penitencia.


     Para estimularnos a rezar, en la última aparición Nuestra Señora se revistió sucesivamente de los atributos propios de las advocaciones de Reina del Santo Rosario, de Madre Dolorosa y de Nuestra Señora del Carmen, indicándonos cuán grato le es ser conocida, amada y venerada así.

      Igualmente, la Virgen de Fátima insistió de modo muy especial en la devoción a Su Inmaculado Corazón. Ella se refirió siete veces a Su Corazón en Sus mensajes (y Nuestro Señor, nueve). Así, el valor teológico de la Devoción al Inmaculado Corazón de María, por lo demás ya tan comprobado, encuentra en Fátima una preciosa e impresionante corroboración. Por otro lado, la insistencia de la Santísima Virgen prueba hasta la saciedad que esa devoción es eminentísimamente oportuna."

      Por lo tanto, quien toma en serio las revelaciones de Fátima debe hacer de la Devoción al Corazón Purísimo de María uno de los más altos objetivos de la verdadera piedad. 



Doctor Plinio Corrêa de Oliveira, 
Fundador de TFP (Tradición, Familia y Propiedad)



 Extractos del artículo “Fátima, en una visión de conjunto”, 

cfr. Catolicismo, Nº 197. Mayo de 1967




viernes, 12 de mayo de 2017

"MI INMACULADO CORAZÓN SERÁ TU REFUGIO..."



     En la segunda Aparición de Nuestra Señora, el 13 de Junio de 1917, nos cuenta Lucía:
     Después de rezar el rosario con otras personas que estaban presentes (unas 50) vimos de nuevo el reflejo de la luz que se aproximaba, y que llamábamos relámpago, y en seguida a Nuestra Señora en la encina, todo como en Mayo.
   -¿Qué es lo que quiere? -pregunté -
   - "Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene, que recéis el rosario todos los días y que aprendáis a leer. Después diré lo que quiero además"
   -Le pedí la curación de una enferma. Nuestra Señora respondió:
   -"Si se convierte se curará durante el año"
   -Quisiera pedirle que nos llevase al Cielo.
   -"Si, a Jacinta y a Francisco los llevaré en breve, pero tú te quedarás algún tiempo más. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien le abrazare prometo la salvación y serán queridas sus almas por Dios como flores puestas por Mi para adornar Su Trono."
   -¿Me quedo aquí solita?- pregunte con dolor.
   -"No hija. ¿Y tu sufres mucho por eso? !No te desanimes! Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios."



miércoles, 10 de mayo de 2017

"SACRIFICAOS POR LOS PECADORES..."





En la aparición del 13 de Julio, Nuestra Señora quiso mostrar el Infierno a los pequeños videntes de Fátima:

"Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: “¡Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!”.
 Al decir estas últimas palabras abrió de nuevo las manos como los meses anteriores. El reflejo parecía penetrar en la tierra y vimos como un mar de fuego y sumergidos en este fuego los demonios y las almas como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, de forma humana, que fluctuaban en el incendio llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todo los lados, semejante a la caída de pavesas en grandes incendios, pero sin peso ni equilibrio, entre gritos y lamentos de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. (Debía ser a la vista de eso que di un “ay” que dicen haber oído.) 
Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros tizones en brasa. Asustados y como pidiendo socorro levantamos la vista a Nuestra Señora, que nos dijo con bondad y tristeza:
"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra terminará pero si no dejan de ofender a Dios en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando viereis una noche alumbrada por una luz desconocida sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre, de la persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Para impedir eso vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atendieran mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la Iglesia: los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá que sufrir mucho; varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal el dogma de la fe se conservará siempre, etc. (Aquí comienza la tercer parte del secreto, escrita por Lucía entre el 22 de diciembre de 1943 y el 9 de enero de 1944.) Esto no lo digáis a nadie. A Francisco sí podéis decírselo.
Cuando recéis el Rosario, decid después de cada Misterio: “Oh Jesús mío, perdona nuestras pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas..."



lunes, 8 de mayo de 2017

EL PRIVILEGIO DE NUESTRA SEÑORA SOBRE LAS ALMAS DEL PURGATORIO


     Esta Madre divina reveló a Santa Brígida que ella era la Madre de todas las Almas que se hallan en el Purgatorio, porque todas las penas que merecen por las culpas que cometieron en vida, en cierto modo se van mitigando de hora en hora por sus ruegos (Lib. 4, Rev. c. 132). Ni se desdeña la piadosa Madre de entrar también a veces en aquella Santa Cárcel para visitar y consolar a sus afligidas hijas. «Yo penetré en lo profundo del abismo» dice ella, como se lee en los Proverbios, capítulo XLIX, y le aplica San Buenaventura añadiendo: «del abismo, esto es, del purgatorio, para aliviar con mi presencia aquellas Almas Santas». ¡Oh cuán afable y bondadosa, dice San Vicente Ferrer,es la Santísima Virgen, con las Almas que padecen en el Purgatorio, pues por su medio reciben continuamente alivios y consuelos. (Serm. I de Nat. Virg.)


     Y ¿que consuelo y socorro les queda  en sus penas sino el de esta Madre de Misericordia? Oyó un día Santa Brígida que Jesús decía a Su Madre: «Tú eres Mi Madre, Tú la Madre Misericordiosa, el Consuelo de los que se hallan en el Purgatorio» (Lib.I Rev.) Y la Bienaventurada Virgen dijo también a Santa Brígida que así como a un pobre enfermo, afligido y abandonado en su lecho, le complacen las palabras de consuelo que se le dirigen, así también aquellas Almas consuelan con solo oír su nombre.  (Ap. B. Dion. Cart. 1, 3, de Laud. Virg.) El nombre, pues, de María, nombre de esperanza y de salvación es el que   invocan con frecuencia en aquella cárcel sus hijas queridas, les sirve de grande alivio. Y la Amorosa Madre, dice Novarino, al ver que la invocan, dirige sus ruegos a Dios, y con los que son socorridas dichas Almas, y así quedan refrigeradas como de un celestial rocío en sus grandes sufrimientos (Nov. cit. 25, exc. 86).

     Pero no solamente consuela y socorre María a sus devotos en el Purgatorio, sino que también les saca de él y les libra de las penas por Su intercesión. Desde el instante de Su Gloriosa Asunción, en el que dice quedó vacía aquella Cárcel, como escribió Gersón y lo confirma Novarino, diciendo que graves autores refieren, que estando María para subir al Cielo, pidió a Jesucristo la gracia de poderse llevar consigo todas las Almas que gemían entonces en el Purgatorio, (Cit. exc. 86), desde entonces, dice Gersón,  la Santísima Virgen obtuvo el privilegio de librar a todos sus siervos, de aquellas penas, lo que también afirma San Bernardino de Siena, diciendo que la Bienaventurada Virgen, con sus súplicas y la aplicación de sus méritos tiene la facultad de libertar a las Almas del Purgatorio y principalmente las de sus más devotos.

San Alfonso María de Ligorio
LAS GLORIAS DE MARÍA

sábado, 6 de mayo de 2017

PRIMER SÁDADO: DESAGRAVIEMOS AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA




REPARACIÓN SABATINA EN HONOR DEL 
INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA



ORACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María, traspasado de dolor por las injurias con que los pecadores ultrajan vuestro santísimo Nombre y vuestras excelsas prerrogativas! Aquí tenéis postrado a vuestros pies, un indigno hijo vuestro, que, agobiado por el peso de sus propias culpas, viene arrepentido y lloroso, y con ánimo de resarcir las injurias que, a modo de penetrantes flechas dirigen contra Vos hombres insolentes y malvados. 

Deseo reparar con este acto de amor y rendimiento, que hago delante de vuestro amantísimo Corazón, todas las blasfemias que se lanzan contra vuestro augusto Nombre, todos los agravios que se infieren a vuestras excelsas prerrogativas y todas las ingratitudes con que los hombres corresponden a vuestro maternal amor e inagotable misericordia.

 Aceptad, oh Corazón Inmaculado esta pequeña demostración de mi filial cariño y justo reconocimiento, junto con el firme propósito que hago de seros fiel en adelante, de salir por vuestra honra cuando la vea ultrajada y de propagar vuestro culto y vuestras glorias. Concededme, oh Corazón amabilísimo, que viva y crezca incesantemente en vuestro santo amor, hasta verlo consumado en la gloria. Amén.


DEPRECACIONES

I.- Os venero, amabilísimo Corazón de María, que ardéis continuamente en vivas llamas de amor divino; por él suplico, Madre mía amorosísima, abraséis mi tibio corazón en ese divino fuego en que estáis toda inflamada.

Rezar Avemaría 

II.- Os venero, Purísimo Corazón de María, de quien brota la hermosa azucena de virginal pureza. Por ella os pido, Madre mía inmaculada, purifiquéis mi impuro corazón, infundiendo en él la pureza y castidad.

Rezar Avemaría 

III.- Os venero, afligidísimo Corazón de María, traspasado con la espada de dolor por la pasión y muerte de vuestro querido Hijo Jesús, y por las ofensas que de continuo se hacen a su divina Majestad; dignaos, Madre mía dolorida, penetrar mi duro corazón con un vivo dolor de mis pecados y con el más amargo sentimiento de los ultrajes e injurias, que está recibiendo de los pecadores el divino Corazón de mi adorable Redentor.

Rezar Avemaría


Jaculatorias


¡Oh Corazón Inmaculado de María, compadeceos de nosotros!
¡Refugio de pecadores, rogad por nosotros!

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!





viernes, 5 de mayo de 2017

PRIMER VIERNES: LA GRACIA DE LA PENITENCIA FINAL





Condiciones para ganar esta gracia:

      1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (obviamente, sin estar en pecado mortal, por ejemplo, por faltar a la Misa dominical). Se sugiere confesión con intención de reparar las ofensas al Sagrado Corazón.

      2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.

      3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.


ORACIÓN PARA DESPUÉS DE CADA UNA DE LAS COMUNIONES 
DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES

     Jesús mío dulcísimo, que en vuestra infinita y dulcísima misericordia prometisteis la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de vuestro Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acordaos de esta promesa y a mi, indigno siervo vuestro que acabo de recibiros sacramentado con este fin e intención, concededme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en vos con fe viva, esperando en vuestra inefable misericordia y amando la bondad de vuestro amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.